lunes, 7 de mayo de 2018

Hábeas Corpus. Origen e historia

Para explicar qué es un "hábeas corpus" debemos decir primero su significado etimológico. Estas dos palabras vienen del latín y significan "que tengas tu cuerpo", es decir, "que seas dueño de tu persona. En derecho, se llama hábeas corpus al recurso de amparo de la libertad y procede contra toda orden de un funcionario público tendiente a restringir sin derecho (en forma arbitraria) la libertad de una persona. Su orígen histórico se encuentra en el Derecho inglés, estando implícito en la Carta Magna del año 1215, pero no fue reglamentado hasta la sanción del Acta de Hábeas Corpus aprobada y sancionada en 1679 por el Parlamento británico bajo el reinado de Carlos II Estuardo. El objetivo de esta ley era reforzar legalmente lo que ya estaba establecido en la Carta Magna, donde rezaba que "ningún ciudadano libre debe ser arrestado, enviado a prisión, exiliado o atacado de ninguna manera, sin un juicio previo y legal por sus pares (ciudadanos de su misma clase social)".

La Constitución Nacional Argentina no menciona al hábeas corpus en forma explícita sino que el mismo está implícito o se deriva de su artículo 18, cuando establece que "nadie puede ser penado (arrestado) sin juicio previo fundado en ley anterior al hecho del proceso ni juzgado por comisiones especiales". Todo arresto debe ser en virtud de orden escrita de autoridad competente. El hábeas corpus tiende precisamente a establecer la competencia o incompetencia de la autoridad de la cual emana la orden restrictiva de la libertad y las causas determinantes de ella. Este recurso puede ser iniciado por el propio interesado o por cualquier persona aun cuando no tenga su representación. Hay casos también  en que, sin petición de parte, debe prestarse amparo a la libertad de una persona.

Iniciado el recurso ante juez competente, éste debe expedir inmediatamente el auto de hábeas corpus, dirigiéndose al funcionario de quien emana la orden de detención a fin de que lo informe sobre los motivos determinantes de ella. Si el funcionario requerido no tiene, por razón de su cargo, la facultad de ordenar detenciones, al expedir el informe solicitado está obligado a presentar la persona del detenido si se encuentra a su cargo. Recibido el informe, con o sin la persona del damnificado, según los casos, el juez debe pronunciarse sobre la procedencia o improcedencia del recurso. En el primer caso, el juez ordena la inmediata libertad del detenido. El recurso de hábeas corpus constituye la mejor defensa de la libertad individual.

Sin embargo, el texto constitucional que le da existencia no impide la detención de delincuentes sin orden de autoridad competente cuando son sorprendidos in fraganti delito o cuando median indicios vehemente de culpabilidad.