sábado, 5 de mayo de 2018

Independencia del Paraguay

Cuando el virrey Cisneros fue destituido y reemplazado por la Primera Junta el 25 de mayo de 1810, el gobierno patrio envió al Paraguay al coronel José Espínola. Este entregó la noticia de lo acontecido en Buenos Aires a Bernardo de Velazco, el gobernador intendente de esa parte del virreinato del Río de la Plata. A consecuencia de ello, se reunió en Asunción un cabildo abierto el 24 de julio de ese año para tratar los sucesos ocurridos en la capital que llevaron a la proclamación de un gobierno revolucionario, como así también los oficios que habían llegado desde España. El cabildo abierto de Asunción resolvió no reconocer a la Primera Junta de Gobierno y juró acatar solemnemente al Consejo de Regencia de la península. Sin embargo, también resolvieron mantener "fraternal amistad" con los criollos del gobierno patrio. También sugirió a las nuevas autoridades constituir una Junta de Guerra para la defensa mutua del territorio, la cual sería presidida por Velazco.

Tendencias ideológicas

Cuando estalló la Revolución de Mayo en 1810, habían en el Paraguay tres tendencias definidas: los realistas, quienes estaban acaudillados por el gobernador y querían continuar sometidos a España; los nativos, encabezados por Rodriguez de Francia, sostenían ideales separatistas; y los porteños, dirigidos por Pedro Somellera, que respondían al gobierno patrio de Buenos Aires. Está claro, que al principio triunfaron los realistas.

Consecuencia de la expedición de Belgrano

Ante la actitud asumida por las autoridades de Asunción, la Junta de Buenos Aires nombró a su vocal Manuel Belgrano comandante en jefe de una fuerza expedicionaria que marcharía al Paraguay. De esta manera, al frente de un pequeño ejército, Belgrano se internó en territorio paraguayo y dispersó una pequeña guarnición.

Entusiasmado con el triunfo, Belgrano prosiguió el avance en dirección a Asunción, pero fue derrotado por las tropas de Velazco el 19 de enero de 1811 cerca de la capital paraguaya. Ante un nuevo revés sufrido en Tacuary el 9 de marzo, Belgrano se vió obligado a firmar un armisticio y emprender la retirada.

Aunque la expedición de Manuel Belgrano al Paraguay no tuvo éxito militar, su prédica revolucionaria tuvo efecto en los criollos paraguayos. De esta manera, el gobernador Velazco perdió prestigio. El descontento contra las autoridades realistas fue atizado por Pedro Somellera, quien apoyaba un movimiento revolucionario que se alinee con Buenos Aires.

Emancipación y separación del Paraguay

Como consecuencia del descontento general, el 14 de mayo de 1811, los revolucionarios paraguayos ocuparon los cuarteles de Asunción. Nada pudo hacer el gobernador Velazco, ya que muchos militares apoyaban el movimiento. Este fue forzado a renunciar y fue reemplazado por una Junta Gubernativa, la cual estaba compuesta de tres miembros: Pedro Juan Caballero, Fulgencio Yegros y Gaspar Rodriguez de Francia.

El nuevo gobierno decidió romper los lasos políticos con España, pero también comunicó a la Junta de Buenos Aires que no aceptaría someterse a su autoridad, a la vez que solicitaba amplia libertad de comercio. Para aclarar el problema planteado, Belgrano y Anastasio Echeverría viajaron a Asunción, donde firmaron un Tratado el 12 de octubre de 1811, por el cual aceptaban la separación del Paraguay, el cual iniciaba una vida independiente.

Rodriguez de Francia emergería como un gran caudillo y llegaría a controlar al gobierno patrio. En 1816, el congreso del Paraguay lo nombró Dictador perpetuo, cargo que ejerció hasta su muerte en 1840. Durante el largo período que gobernó, Paraguay se mantuvo en total aislamiento con el exterior.