Tuesday, June 12, 2018

Exploraciones y fundaciones francesas en América

El primer navegante en explorar el continente de América del Norte en nombre de la corona francesa fue Juan Verrazzano, navegante italiano (de Florencia) al servicio de Francisco I de Francia. Debido a su rivalidad con el rey español Carlos I, este monarca galo intentó disputar territorios americanos con la corona española. Para ello, primero contrató los servicios de Juan Verrazzano para que encontrara un paso interoceánico en el norte. En 1524, este marino fue el primero en explorar la costa Este norteamericana. Desde Nueva Brunswick en el norte, llegó hasta la bahía de Nueva York. Luego exploró hasta la actual Carolina del Norte, pero no llegó a concretar fundación alguna.

A continuación, en 1534, Francisco I envió otro navegante, Jacobo Cartier con la intención de insistir en la búsqueda de un paso bi-oceánico. Este marino francés exploró el Canadá, reconoció la isla de Terranova, penetró en el estuario del río San Lorenzo para llegar al lugar exacto donde actualmente se erige la ciudad de Montreal. Allí, Jacobo Cartier tomó posesión de aquellos territorios en nombre del monarca Francés.

Durante el reino de Enrique IV, Francia continuó con los viajes de exploración del continente. En 1603, zarpó Samuel Champlain, quien navegaría hasta el río San Lorenzo pero no realizó ninguna fundación, regresando a Francia. Sin embargo, en 1608, regresaría en otra expedición, ya acompañado por Pierre de Gast, caballero de Montts, quien había sido designado por el rey francés primer virrey de Nueva Francia. Ese año, el 3 de julio, Champlain fundó Quebec y, en 1611, establecería una posta o fuerte para el comercio de pieles en la isla de Montreal, en la confluencia de los ríos San Lorenzo y Ottawa, dando el nombre de Canadá a toda esta región.

La acción de los misioneros católicos fueron muy importante en la colonización de Canadá. Los primeros en actuar en ese país del norte fueron los frailes franciscanos que habían estado junto a Samuel Champlain. Sin embargo, posteriormente la acción misionera fue capitalizada por los jesuitas. Se exploraron los lagos Erie, Ontario, Hurón, Michigan y Superior. En 1673, el padre Jacobo Marquette, acompañado por un traficante de pieles de nombre Luis Jolliet, llegó hasta el río Misisipí, navegando desde su nacimiento hasta el Arkansas.

En 1682, Roberto Cavalier de la Salle navegó el río Misisipí hasta su desembocadura en el golfo de México y tomó posesión de esos territorios a nombre del rey Luis XIV. Los llamó Luisiana en homenaje al monarca francés. La capital de la misma sería Nueva Orleans.