Wednesday, July 4, 2018

Keynesianismo. Su primera aplicación en la historia

¿Qué es el keynesianismo? Es una teoría económica diseñada por el economista británico John Maynard Keynes en la década de 1930. En ella, el autor sugiere que en una recesión económica, sobre todo cuando ésta es prolongada y profunda, es el gobierno quien debe salir a estimular la reactivación de la economía a través de políticas monetarias y fiscales, como así también de la obra pública, para incrementar o inducir la demanda; es decir, para hacer que el ciudadano común vuelva a tener dinero en su bolsillo para el consumo de sus necesidades básicas o de objetos suntuosos/tecnológicos que atraen su atención. De esta manera, el keynesianismo rompe las reglas de la economía liberal clásica que sostiene que son los actores del mercados, como las empresas, y no el Estado, los que reactivan la economía por medio de nuevas inversiones y emprendimientos, los cuales dan empleo genuinos, en un ambiente económico sin trabas impositivas, burocráticas y monopólicas. Dicho en otras palabras, el keynesianismo establece que es el Estado quien debe salir activamente a estimular la reactivación económica por medio del gasto público, aunque esto lleve al endeudamiento del mismo.

Aunque sus parámetros ya fueron mencionado o insinuado en 1933 en su obra The Means to Prosperity (Los medios para la prosperidad), el keynesianismo es delineado claramente en la obra maestra de John Maynard Keynes: The General Theory of Employment, Interest and Money (La teoría general del empleo, el interest y el dinero) publicada en 1936, donde critica a los gobiernos de ese entonces en Gran Bretaña por su pasividad durante la Gran Depresión económica de esa década. De esta manera, se puede decir que esta teoría económica surge como reacción natural de un intelectual en un ambiente social de extremo desempleo, pobreza y hambre y que se prolongaba en el tiempo.

Primera aplicación de esta teoría en la historia

La política económica keynesiana fue aplicada por primera vez en 1933, durante la presidencia de Franklin D. Roosevelt, a través del programa llamado The New Deal (La nueva propuesta), que no era otra cosa que la implementación de un intervencionismo estatal para reactivar la economía estancada en medio de una gran depresión económica. Con John Maynard Keynes como asesor del gobierno, Roosevelt puso en marcha una serie de obras públicas de gran envergadura, que iban de la construcción de grandes represas hidroeléctricas, rutas, puentes, a los planes de viviendas, siendo el objetivo de estas obras la recuperación del empleo y de volcar en la sociedad la capacidad de consumo de la población. El New Deal, tanto en su primera como en segunda fase, también incluía la implementación en 1935 del Social Security (Seguro Social), que provee al trabajador los beneficios especiales del gobierno, como el seguro de desempleo (una suma mensual de dinero en época cuando no se está trabajando, es decir de paro). También hubo ayuda con préstamos con tasas de interés bajas para el sector de la agricultura.

¿Funcionó el keynesianismo?

La política keynesiana solo tuvo un éxito parcial, ya que nunca, por si sola, reactivó a la economía, como para llevarla a épocas de gran expansión que la había caracterizado entre 1923 y 1929. Fueron los nuevos emprendimientos de las empresas privadas y la entrada de los Estados Unidos de América en la Segunda Guerra Mundial la que terminaron de sacar al gran país del norte de la Gran Depresión de los años 1930. Aunque se lo volvió a aplicar, pero en menor escala, por otros gobiernos, hacia fines de la década de 1970, durante el gobierno de Jimmy Carter, el keynesianismo había quedado desvirtuado debido a la stanflation (estanflación: recesión + inflación) de la época. Se lo vió al Estado como generador de inflación y de deuda, como así de generar malos hábitos en la población. Esto hizo que sucesivos gobiernos retornaran a la visión tradicional de una economía abierta, desregulada, con poca emisión de billetes (con altas tasas para bajar la inflación), pero baja generalizada de impuestos; esta última política neoliberal, que tuvo buenos resultados, se aplicó en la época de Ronald Reagan y se llamó Reaganomics.