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Friday, April 24, 2020

Pandemia más grande de la historia

La pandemia más grande de la historia no fue la peste bubónica de la Edad Media (1347-1351), ni la gripe de 1918, ni mucho menos la poliomielitis de las décadas de 1940 y 1950. Pero tampoco lo es la del mundialmente célebre "coronavirus" (covid-19). La pandemia más grande de la historia es la histeria colectiva inducida en la población del continente americano y europeo por la prensa occidental usando como excusa esta última enfermedad infecciosa causada por el virus SARS CoV-2, que en la práctica de la clínica médica sólo es un caso más de gripe de los períodos invernales, como lo causan las otras cepas de virus de ARN (ácido ribonucleico).

Si bien este virus, que no fue creado, sino descubierto en un rincón de China y que ha venido causando estados gripales invernales por quizás cientos de años en esa región del planeta, esta pandemia psicológica no empezó en la provincia de Wuhan, sino en los Estados Unidos de América y se propagó a los países europeos donde hay grupos de comunicación con afinidad ideológica/cultural contra lo tradicional y el Status Quo, es decir anti-sistémicos: Italia y España. En otras palabras, este virus y el estado gripal que causa en la gente mayor, es sólo un minúsculo granito de arena en la gran montaña de causas de decesos que ocurren anualmente en el mundo, pero que la prensa occidental alineada a la izquierda y anti-trumpista decidió proyectarlo, como se proyecta una película de Hollywood, en la gran pantalla de la exposición pública donde se centran las miradas y la atención, que son los medios de comunicaciones, mandando al olvido todos los demás problemas cotidianos.

¿Una conspiración político-mediática?

Aparentemente políticos del partido Demócrata de los Estados Unidos (sobre todo los del ala izquierda), ambientalistas, los principales medios de comunicación, como la prensa tradicional y redes sociales, y una compañía multinacional de tecnología de internet que posee el principal motor de búsqueda de información de la web habrían conspirado para frenar y paralizar el gran crecimiento económico que estaba experimentando la economía norteamericana con la tasa de desempleo más baja en los últimos 60 años. Para los Demócratas, el objetivo principal era evitar que Donald Trump gane las elecciones presidenciales para un segundo término, mientras que para los ambientalistas la meta era paralizar las fábricas, los pozos petroleros, y el tránsito vehicular y de aeronavegación para "limpiar" el planeta.

Los especialistas en telecomunicaciones de estos grupos saben muy bien que el bombardeo en forma constante, repetitivo y sistemático con el mismo tipo de información, como en los viejos regímenes dictatoriales, tiene un efecto de adoctrinamiento y formación de opinión, con la creación de nuevos patrones culturales de pensar y comportamiento. Esto es así, ya que el foco de atención inmediato de la mayoría de las personas tiene una lateralización cerebral izquierda.

El hemisferio cerebral izquierdo, que controla el lado derecho de nuestro cuerpo, funciona en forma lineal (como una cadena de causa y efecto en forma sucesiva), cronológico, y analítico, pero a su vez parcial, prejuicioso y sesgado (como con anteojeras de mula de labranza) y he aquí donde se internalizan profundamente los patrones o códigos de conductas, que en la mayoría de los casos son arbitrarios. De los dos, el hemisferio cerebral izquierdo es el que más está interconectado al hipocampo y amígdala cerebral, que son los centros de las emociones. Muy pocos seres humanos hacen uso del hemisferio cerebral derecho, el cual tiene una mirada diferente, es decir, sintética, total (abarcativa), intuitiva, objetiva y equánime de la realidad.

Para frenar la economía había que crear un efecto paralizador, y cual más paralizador que el miedo, que surge de lo profundo del ser y se expande como en ondas. El miedo a "algo que no se ve", que es "invasor" o "penetratante" y que "puede estar en cualquier parte" es terriblemente abrumador y entra en juego el principio de supervivencia. De esta manera la gran masa de población de pensamiento lineal y simplista se vuelve manipulable a los dictados de los medios y del gobernante de turno, que por conveniencia política circunstancial se erige y se presenta como el salvador de la comunidad quien dicta decretos para "proteger" la salud, ordenando la cuarentena masiva de toda una población sana, prohibiendo la libre circulación, penando y castigando el acto mismo de trabajar, que es el medio de subsistencia de un pobre jornalero, como así también la asistencia médica a pacientes con enfermedades crónicas ya que los hospitales están "dedicados" solo al covid-19 (cuando en realidad están vacíos). Sin embargo, no se realiza el aislamiento efectivo de los individuos enfermos, pues lo que realmente vale para el psicópata del poder político es controlar y paralizar la masa.

Como lo importante es intimidar y no curar, estos gobiernos tiránicos en vez de sacar médicos y enfermeros, sacan a la calle policías y tropas armadas para hacer cumplir la cuarentena para arrestar ilegalmente (y en muchos casos golpear con culatozos de fusil) a todo aquel ciudadano que quiere ejercer su legítimo derecho de trabajar para alimentar a su familia o para ir a un hospital para hacer tratar una enfermedad que lo aqueja.

Los derechos constitucionales de libre circulación, de expresión, de trabajar, de ejercer toda industria lícita y el principio de igualdad ante la ley quedan severamente cercenados por el político oportunista de turno. En los Estados Unidos de América, las cuarentenas más duras y violatorias de las libertades civiles fueron impuestos por gobernantes del partido Demócrata, como Gretchen Whitmer, la gobernadora del Estado de Michigan. En Argentina, la privación ilegítima de la libertad fue impuesta por el presidente Alberto Fernández del partido de izquierda alineado con Maduro. Mientras que en Europa, la más restrictiva fue decretada por el presidente de gobierno (Partido Socialista Español) Pedro Sánchez.

Los que conspiran saben muy bien que la forma más efectiva de controlar a los seres humanos es la intimidación y extorsión que se emplean a través de los medios: "si sales, te infectas y te mueres; quédate en casa que yo te protego" o "cúbrete la cara y toma distancia", que equivale a "borra tu identidad y enajénate, aíslate en tu soledad".

Como la leyenda del Familiar (Satanás), creada por los antiguos patrones de estancias para provocar miedo y hacer que sus peones analfabetos trabajasen más y con salario paupérrimo, el periodismo mercenario y los gobiernos autoritarios encontraron en el "coronavirus" al Familiar del siglo XXI para aterrorizar y controlar al ingenuo que vive acorralado en un ricón del miedo, con la cara cubierta por un barbijo y utilizando alcohol en gel la 24 horas del día, atisbando por la venta para ver qué vecino no cumple la cuarentena para denunciarlo a la policía, de la misma manera que en la Alemania Nazi se denunciaba un judío a la Gestapo.

Por Carl B Spinner 

Video realizado por un libre pensador ante la realización de la conspiración mediática.

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